Cuerpo colegiado de hombres que hacen leyes acerca de los cuerpos de las mujeres, a quienes se las coloca bajo tutela para negarles la autocomprensión y el autogobierno… de sus cuerpos.
Cuerpo de legisladores, junto al cuerpo de los burócratas que imponen las leyes, y además, el otro cuerpo de quienes con su doble moral (otra forma del sexismo) sitúan con sus comportamientos discriminatorios la sumisión de las mujeres en un círculo infernal, donde los cuerpos de ellas son el doble producto de una rigurosa partición:
- por un lado, los cuerpos que son sólo representaciones de la carne;
- y el otro producto de esta partición: el cuerpo que se puede saber regazo psíquico de anhelos, pensamientos; el cuerpo sexualizado y que se piensa deseante, por lo tanto que es capaz de elegir.
(Cuando el deber ser de la racionalidad de la ley desarrollada, incluyente, opta por colocar a la mujer como unidad completa, como persona que no puede ser fragmentada por ninguna letra reglamentada que la procure controlar.)
Las formas legales que según estos artículos constituyen una seria preocupación por las mujeres, adquieren, una vez más, los significados de un sexismo que apela a penalidades antes que a protección de las vidas de las mujeres. De esta manera, aunque las pretensiones de una práctica abortiva tengan un cariz terapéutico, salta a todas luces un referente de mujer que reposa exclusivamente en una porción somática. No hay, ni forzando los significados, ni un asomo de palabra donde sean las mujeres quienes deciden a fondo qué hacer, por ejemplo, en relación con sus embarazos.
Algunos artículos, los 152 y 154, del apartado de Aborto, colocan a la mujer embarazada como alguien que comete actos imprevistos, irresponsables. Decir que se le exime de sanciones, si ella misma provoca el aborto por su imprevisión es establecer formas de legislación donde campean la contradicción y hasta la ambigüedad. Parece que quiere decir esta ley, aquí mismo, que las mujeres imprevistas, las que actúan sin advertir conscientemente sus actos, ¡son las únicas que tienen derecho a abortar! Lo cual las convierte en inocentes ante las potencias punitivas de las leyes antiaborto.

Otra cara de estos artículos, que según no sancionan las prácticas abortivas, tiene que ver con el poder de decisión pero de los hombres, médicos, facultativos; no de uno solo, sino de asambleas de dos o más quienes serán los dictaminadores, los jueces que decidan qué hacer según se presente la situación. Si la práctica médica es en sí y/o por la institucionalidad de sus prácticas y saberes altamente vertical, patriarcal, en el tema del aborto aparece como quien dictamina la procedencia legal (amparada por La Ley, perdón por la redundancia) del embarazo. Médicos legistas, si los hay, y si no son objetores de conciencia. Pero allí la trampa legislativa es ideológica: son los hombres de blanco, bueno, los hombres a secas, quienes deciden en primera y última instancia qué hacer con el cuerpo de la mujer embarazada, y ella queda relegada a una pasividad donde ni su angustia tiene lugar, la oportunidad, de decir su opinión.
Estos artículos son el texto que define la penalización del aborto y atentan contra los derechos individuales, intransferibles, inalienables de la mujer como persona. Atentan contra el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo. Atentan contra el derecho de toda persona a la preservación de su salud. Y ¿qué sucede con el derecho a la igualdad de oportunidades que tienen todas las personas? Decía un conferencista hace más o menos un mes, en una mesa de un café de mi ciudad:
“- Que la señora X se fue a San Diego de compras. No, qué va a ser. Que la joven Y se fue al otro lado de shoppin’. No, se fueron a abortar, porque allá hay clínicas de primer mundo y estas personas tienen el dinero para hacerlo y pagar por ello.”
Esta base moralizante de la ley contra el aborto y este articulado básico que usa sólo un lenguaje punitivo, hace que prevalezca la práctica del aborto en condiciones clandestinas, lo cual aumenta el riesgo de muerte materna.
ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN QUE SE SUGIEREN PARA IMPACTAR EN EL SISTEMA LEGAL
- Para el componente sustantivo, se propone la generación, la elaboración de leyes avanzadas, bajo la perspectiva de género, que defiendan el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, y que cuestione el paradigma de la ley revisando qué sujeto se manifiesta en ella y analizando las distintas formas en que se hace ostensible el sexismo.
- Para el componente estructural, se propone la capacitación transversal, de género, en esas leyes avanzadas (como la Ley de Acceso de las Mujeres a una vida libre de violencia en el Estado de Veracruz) en y a todos los niveles de quienes por mandato estatal, democrático, en todo caso, deben ser vigilantes y garantes del respeto a los derechos de las mujeres.
- Para el componente político cultural, se sugiere una trabajo continuo de sensibilización y formación en comunidades de aprendizaje, en relación a la perspectiva de género, por supuesto que trabajando no sólo con mujeres si no también con hombres en una clima de diversidad, inclusión y de una ética de la convivencia.
Siempre será necesario tener presente que estos componentes se interrelacionan de una manera dinámica, se influyen de manera muy seria, ya que las leyes son hechas y aplicadas por personas de carne y hueso, que viven en contextos socioculturales donde hay presiones de grupos económicos de poder que quieren que se utilicen a su entero capricho, que las leyes se ven presionada a la vez por los usos y costumbres de colectividades y pueblos enteros., y que en todas esta manifestaciones socioantropológicas se busca para preservar el patriarcado, que le sienta tan bien a la Iglesia Católica.
Estas propuestas van encaminadas a visibilizar, sensibilizar, capacitar a todas y a todos en el Derecho a decidir que las mujeres deben tener y ejercer, en una sociedad más justa y equitativa. En esto subyace, por supuesto, la sana intención de pensar que el hacer leyes incluyentes y desarrolladas puede ser la base de cambios en las maneras de ser y de actuar de las personas.


Oh, claro, la revista trae información de grupos independientes, cómo no si ese es su propósito, así puedo conocer cosillas del aniversario 30 de 

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